Tengo este libro de recetas desde hace por lo menos dos años. Fue un regalo de cumpleaños de mi madre, junto con uno de esos kits para hacer “macarrons” (¡que todavía no ha salido de la caja!), pero hace unas semanas vi en el supermercado que vendían las bandejas metálicas de hacer magdalenas francesas con forma de concha y no me pude resistir.

 

Ingredientes

100 gr de mantequilla

100 gr de azúcar 

100 gr de harina

2 huevos 1/2 cucharadita de polvo para hornear (levadura química)

 

 

La receta es muy sencilla, similar a cualquier otra para bizcochos de mantequilla o magdalenas “clásicas” españolas (de las que hay que sacarles el papelito, vamos). No tiene más misterio que mezclar todos los ingredientes, colocarlos en la bandeja de magdalenas con forma de concha (previamente engrasada), y al horno a 180º durante 20-25 minutos. Yo las espolvoreé con un poco de azúcar impalpable, porque ya puestos en faena, la diferencia calórica debe de ser mínima y así quedan más monas.

Lo que sí es un peligro es que no lleven papel, como las españolas, que al menos cuando ves que la montaña de papelitos de magdalena vacíos va creciendo ante tus ojos, aún puedes decirte a ti misma: “¡Lucía, reprímete que ya van 7!”. Al contrario que con estas, que mientras estás pensando “¿Cuántas había comido, 2, 3 ó 4…?”, ya se te ha escapado la mano al plato y estás degustando la próxima.

Pero en fin, así son los pecados, para disfrutarlos sin acto de contrición ni propósito de enmienda. ¡Que aproveche!